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La tercera edición de ElektrAV ha supuesto un punto de madurez para el proyecto. Más allá de la programación artística y la experiencia inmersiva que define al festival, este año se ha materializado un hito estratégico: la presentación de su primera referencia discográfica oficial, el recopilatorio en vinilo The Citadel: Speaks.

Un archivo sonoro del festival

Concebido como un registro de las ediciones ya celebradas, The Citadel: Speaks no es únicamente un lanzamiento musical; es una declaración de intenciones. El vinilo actúa como cápsula temporal que recoge la identidad curatorial de ElektrAV, documentando el pulso creativo que ha definido su trayectoria desde su nacimiento.

La referencia reúne a figuras clave de la electrónica experimental y de vanguardia como U-Ziq, referente histórico de la exploración sonora; Boris Divider, con su inconfundible aproximación analógica; Komatssu, Alberta Balsam y Bendiak, cuyas aportaciones consolidan un diálogo entre distintas generaciones y sensibilidades dentro de la escena.

La selección artística no es casual: responde a la línea conceptual que ha definido al festival, basada en la investigación sonora, la experimentación tecnológica y la construcción de atmósferas que trascienden el formato convencional del club.

Del directo al objeto cultural

El formato vinilo refuerza el carácter tangible y patrimonial del proyecto. En un contexto marcado por la inmediatez digital, ElektrAV apuesta por un soporte físico que simboliza permanencia, cuidado editorial y valor cultural. El recopilatorio no solo amplía la visibilidad de los artistas participantes, sino que consolida la memoria sonora del festival.

Presentado tanto en la rueda de prensa oficial como en el propio recinto del festival, el lanzamiento funcionó como eje narrativo de esta tercera edición, integrando programación, discurso y producción discográfica en una misma estrategia cultural.

Proyección y continuidad

Con The Citadel: Speaks, ElektrAV evoluciona hacia un modelo híbrido que combina evento anual y plataforma editorial. Esta nueva dimensión fortalece su posicionamiento dentro del circuito experimental internacional y sienta las bases para futuras referencias vinculadas al proyecto.

La tercera edición no solo ha reafirmado la identidad del festival; ha establecido un marco de continuidad. ElektrAV deja de ser únicamente una experiencia efímera para convertirse también en un archivo vivo, capaz de documentar su presente y proyectar su futuro a través del sonido.